El poder de la higiene dental

Durante la vida de una persona, tenemos dos grupos de piezas dentales. Los primeros, los dientes de leche, salen hasta los tres años y se caen durante la niñez. A partir de lo cinco años empiezan a salir los definitivos y suelen tardar unos tres o cuatro años en completar toda la dentadura.

Después de ese periodo, empiezan a realizarse algunos tratamientos dentales como la ortodoncia para los más jóvenes, ya que se el momento en que la boca del paciente sigue creciendo tal y como marca su desarrollo normal hacia la madurez. No es hasta entrado en los 20 años cuando los dientes son ya completamente definitivos con la posible aparición de las muelas del juicio.

La limpieza dental como rutina

Todo esto nos lleva a un punto clave, que es la limpieza. Y no en lo referente a la limpieza bucal que se puede realizar en la clínica con los higienistas. Hablamos de la limpieza personal y diaria de cada persona sobre sus piezas dentales. La boca es uno de los órganos más importantes de la salud y como tal hay que cuidarla.

Una limpieza dental adecuada debe realizarse después de cada vez que ingerimos comida. Pero con las dietas tan diversas, es casi imposible lavarse los dientes después de comer, por lo que como mínimo, deberían ser dos lavados: una siempre por la noche y otra tras el desayuno. Dentro de la limpieza común, debe utilizarse otros pasos.

Es importante utilizar el cepillo de forma correcta. Primero hay que saber cuándo cambiarlo -tres meses, según las recomendaciones-, hay que saber cepillarse los dientes, la lengua y las encías. El siguiente paso de la higiene es el hilo dental, para extraer todos los residuos que queden. Después se recomienda el enjuague bucal.

Evitar problemas mayores y afecciones a otros ámbitos

Estos procesos deberían ser fijos en el desarrollo del día a día para todos. Aunque las visitas al dentista deben seguir por precaución y para evitar males mayores. En caso de no llevar a cabo un gran cuidado dental, las bacterias que se generan y los problemas que se producen podrían afectar a nuestra vida.

Uno de los aspectos que más se resienten de la salud dental es la actividad deportiva, ya que el físico se resiente con los problemas bucales. La placa bacteriana puede generar problemas al entrar en contacto con la sangre. De hecho, muchos deportistas profesionales revisan si su boca es el foco de sus lesiones. Por ejemplo, según algunos estudios el 30% de los problemas musculares en espalda y cuello van precedidos de una masticación deficiente.

Procesos en la Clínica que ayudan a la salud

Aparte de los cuidados de cada uno con su boca, debe existir una relación cercana con la clínica dental. No siempre es preciso que sean tratamientos fuertes, como endodoncias, periodoncias o cirugías, pero sí un contacto. Así, nos aseguramos que un profesional valora la calidad de nuestros dientes, pudiendo atajar los problemas.

El dentista nos puede aconsejar de forma precisa. Es muy fácil que detecte la calidad de nuestras piezas dentales y mantenga control sobre nuestra salud. Además, tener contacto con tu especialista puede ser positivo de cara a la confianza en caso de tratamientos con dolor.

Por todo esto, el cuidado dental personal es una de las cosas más importantes. Debe tenerse más en cuenta a la hora de cuidar la salud ya que puede determinar factores externos.

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