No hay dos lenguas iguales

No Comments

El músculo más fuerte del cuerpo humano

Elia Ramos, cirujana bucal de la Clínica Dental Barrutia, considera la lengua del ser humano como una de las partes más importantes en su cuidado bucal. La lengua es un órgano sensorial que tiene una longitud media de 10 centímetros. Según los estudios, es más larga en los hombres que en las mujeres.

Se trata de un conjunto de 17 músculos, 8 pares y uno que es impar. Estos diecisiete músculos le confieren una gran flexibilidad y una gran fortaleza muscular, siendo por centímetro cuadrado el musculo más potente del cuerpo humano.

Estas características de fortaleza y elasticidad hacen posibles funciones como la masticación. Gracias a esto posiciona constantemente el alimento entre los molares para su trituración. Además, la lengua es la encargada de crear el bolo alimenticio amasando fragmentos de comida y mezclándolos con la saliva. Después lo coloca en la parte superior y posterior de la boca para su deglución, empujándolo a la faringe y que de ahí pase al esófago.

Por otro lado, la doctora Ramos señala que la lengua es imprescindible en el habla, pues sin ella sería imposible pronunciar ciertas consonantes como la “L” o la “R”.

Diferencias de lengua | Clínica Dental BarrutiaLa lengua, un músculo inteligente

El dorso o parte superior de la lengua presenta unos surcos y unas formas que son diferentes en cada persona. Por tanto es un signo de identificación equiparable a a la huella dactilar o el iris ocular. Si tomáramos una impresión de la lengua, no encontraríamos dos lenguas iguales.

La particularidad de la lengua no termina ahí. Ese dorso está cubierto por unas diez mil papilas gustativas que se van regenerando cada dos semanas aproximadamente. Estas papilas son receptores sensoriales que tienen otra gran función en la lengua: la capacidad de detectar el sabor.

El sentido del gusto discrimina los distintos sabores. Entre ellos, el ácido, dulce, salado, amargo y unami. Este último identificado y bautizado en 1908 por el científico Kikunea Ikeda, profesor de la Universidad de Tokio. Su nombre es una combinación de las palabras umai , “delicioso” y mi “sabor”.

Para que la lengua esté sana y desempeñe todas sus funciones con normalidad hay que mantener una higiene bucal correcta, para ello es necesario limpiarla siempre después de lavar los dientes. Debe realizarse con un limpiador, un raspador lingual o el propio cepillo dental, realizando movimientos de atrás hacia adelante en la parte superior de la misma. Para ello no es necesario aplicar ningún tipo de pasta. Por último, es muy importante acudir a las revisiones dentales periódicas con el odontólogo para asegurarnos que nuestra salud bucal es la ideal.

Deja un comentario

Tu dirección de correo no será publicada.